Deducción IRPF por inicio de actividad.

Deducción-IRPF-por-inicio-de-actividadTodos los que hemos optado por iniciar una actividad por cuenta propia hemos sufrido en nuestras carnes la dureza de los comienzos. Mucho trabajo, pocos o ningún ingreso. Para intentar aliviar la carga fiscal que soportan los autónomos, la Agencia Tributaria ha establecido una deducción en el IRPF por inicio de actividad.

En qué consiste la reducción IRPF.

Se trata de una reducción del 20% que aplicarás en la declaración de la renta a tu rendimiento neto, es decir a la diferencia entre ingresos y gastos, siempre y cuanto el resultado sea positivo.

Es una reducción que se aplica en el modelo 100, es decir, en la declaración de la renta anual. No hay que hacer nada, ni marcar ninguna casilla si realizamos declaraciones trimestrales de IRPF.

Requisitos para aplicar la reducción del 20% en el IRPF.

Para poder disfrutar de esa reducción para autónomos en la declaración de la renta hay que cumplir una serie de condiciones:

  1. Que estés dado de alta como autónomo y hayas iniciado la actividad a partir de 1 de enero de 2013.
  2. Que calculemos el rendimiento neto según el método de estimación directa, normal o simplificada. La mayoría de los autónomos tributamos por este sistema.
  3. No haber ejercido ninguna actividad el año anterior, y si lo hiciste, haber cesado sin obtener rendimientos positivos.
  4. La cuantía de los rendimientos netos sobre la que se aplicará la reducción por inicio de actividad no puede ser superior a 100.000 euros, cifra bastante difícil de alcanzar para la inmensa mayoría de nuevos autónomos.
  5. Que menos del 50% de tus ingresos procedan de una persona o entidad con la que mantuviste una relación laboral en el año anterior al inicio de tu relación laboral. Aquí se quedan fuera muchos falsos autónomos, es decir, aquellos a quienes su empresa obligó a darse de alta como autónomos para seguir manteniendo su puesto.

Cómo se aplica la deducción IRPF por inicio de actividad.

Este beneficio fiscal sólo puede disfrutarse en los dos primeros ejercicios en que se tengan rendimientos netos positivos. Si cerraste el año con pérdidas, no podrás acogerte a la reducción, pero se te reserva para cuando hayas obtenido beneficios. Si iniciaste la actividad en 2017 pero es en 2019 cuando obtienes rendimientos positivos, es a partir de aquí cuando se cuentan los dos años. Así, lo importante no es cuándo inicias la actividad, sino cuándo empiezas a generar ingresos.

Para poder aplicarte la deducción, deberás marcar las casillas 135, 136 y 137 de la declaración de la renta, y se te aplicará esa reducción automáticamente.

No debes confundir esta reducción con la rebaja en la retención IRPF para nuevos autónomos, que es del 7% y se aplica en las facturas y por tanto, quedará reflejada en el modelo 130 IRPF si estás obligado a ello.

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