El domicilio fiscal de los autónomos.

el-domicilio-fiscal-de-los-autonomosEl domicilio fiscal es imprescindible para nuestras obligaciones tributarias, ya seamos personas físicas o jurídicas, trabajadores por cuenta ajena o autónomos. De hecho, cada vez que modifiquemos nuestro domicilio fiscal debemos comunicarlo a la Agencia Tributaria, además de al resto de organismos de la Administración con los que tengamos relación, puesto que será ahí donde nos practiquen todas las comunicaciones que tengan que enviarnos.

Qué es el domicilio fiscal.

La Ley define el domicilio fiscal como el lugar donde está localizado el contribuyente o sujeto pasivo, y marca cuál debe ser en función del tipo de contribuyente.

Si hablamos de personas físicas en general, el domicilio fiscal es el de la residencia habitual. Y residencia habitual es aquella en la que permanecemos más de 183 días al año.

En el caso de los trabajadores autónomos, el domicilio fiscal es aquel en el que desarrollamos nuestra actividad, y si tenemos más de un centro, tendrá esa consideración el centro en el que tengamos la dirección de las actividades que desarrollemos.

Si hablamos de empresas, la Ley General Tributaria considera que el domicilio fiscal es el domicilio social, siempre y cuando sea este el centro de nuestra gestión y dirección empresarial.

La Ley fija también reglas especiales para determinar el domicilio fiscal de las empresas no residentes, que dependerá de si tienen establecimiento permanente en territorio nacional, si obtienen rentas procedentes de bienes inmuebles, o de si tienen representante en España.

Para qué sirve el domicilio fiscal.

Como hemos comentado, el domicilio fiscal en general, y del autónomo en particular, determina nuestra residencia fiscal y eso afecta a varios aspectos:

  • Dependiendo de dónde vivamos se aplicará uno u otro sistema tributario. Esto es importante a la hora de fijar tipos impositivos y ayudas o subvenciones. Hay que tener en cuenta que las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos suelen conceder ayudas a autónomos y otras subvenciones y/o beneficios a los que residen en su territorio.
  • Como hemos comentado anteriormente, será el domicilio que utilice la Agencia Tributaria y las administraciones tributarias autonómicas y locales para notificarnos cualquier acto que sea preciso. Esto es vital, porque si hemos cambiado de domicilio y no lo hemos notificado, nos seguirán enviando las notificaciones al domicilio anterior y nos puede causar un perjuicio económico si no las recogemos. Imagínate que te hacen una declaración paralela, te la notifican y no la recibes porque te has cambiado de domicilio sin notificarlo. Se te pasarán los plazos para reclamar, se irán generando intereses de demora, y se puede llegar incluso al embargo de bienes.

Lo aconsejable es que el domicilio fiscal del autónomo sea el de su vivienda habitual. Así en caso de que cambies la ubicación de tu negocio o actividad, no tendrás que realizar ningún cambio ante la Administración.

Cómo comunicar y modificar el domicilio fiscal de los autónomos.

A la hora de darse de alta como autónomo, hay que declarar el domicilio fiscal. Normalmente utilizaremos el modelo 037, que es el alta censal simplificada, pero puedes usar el 036. A través de estos mismos modelos debes comunicar cualquier modificación relativa al domicilio fiscal. Este trámite puedes realizarlo a través de la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria, siempre que dispongas de Cl@ve PIN o certificado electrónico.

En cualquier caso, no hay que aportar ningún tipo de documentación ni para dar de alta ni para modificar el domicilio fiscal, simplemente tendrás que informarlo y punto.

Recuerda que en las facturas del autónomo debes hacer consignar como domicilio, por lo general, el domicilio fiscal, aunque tengas varios establecimientos. Podrás poner el domicilio de la actividad siempre y cuando lo hayas notificado previamente a Hacienda.

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